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Consejos para tener cuello de cisne y no papada de pavo

octubre 4, 2018

El cuello es el área de la cara que delata más tempranamente si la juventud nos está dejando poco a poco. Un cuello con una buena definición del ángulo de la mandíbula y que de perfil podamos observar piel lisa y tersa adosada al cartílago tiroides sería lo ideal, sin embargo no siempre podemos lucirlo de esta manera.

¿Qué podremos hacer para no tener papada?

Primero tendríamos que analizar cuál es el problema: si hay exceso de grasa, de piel o de músculo, lo que hace aparecer el famoso “cuello de pavo”.

El principal causante de este problema es el músculo llamado platisma, pues como no se adhiere o inserta en ningún hueso, es más fácil que con la gravedad y una piel muy flácida haga de las suyas y tempranamente “cuelgue” como las cuerdas rotas de un violín. En algunas ocasiones también el o la paciente cuenta con un mentón muy pequeño que no ayuda a dar la angulación necesaria.

Cada problema, una solución. Existen varias soluciones para estos problemas:

1.- Papada a expensas de mucha grasa

Si no hay mucha piel o ésta tiene buena elasticidad basta con la lipoescultura para dar un mejor contorno al cuello.

2.- Cuello con grasa y músculo algo notorio

Se puede hacer una combinación de la lipoescultura con “plicatura”, o sea, hacer como un corset interno con el músculo platisma a través de incisiones mínimas de tres puntos de abordaje. Aquí no hay cicatrices grandes ni se recorta la piel.

3.- Cuello con piel flácida y músculo con o sin grasa

Cuando en el cuello, además del molesto músculo, la piel ya no coopera y está flácida, ya sea con grasa o no, entonces es necesaria una plicatura del músculo pero con resección de la piel, cuyas cicatrices van por detrás de las orejas. Vale la pena aclarar que si el resto de la cara también presenta flacidez, entonces lo más recomendable es trabajar también el área de la cara para que el manejo sea integral.

4.- Si además el mentón es corto

En ese caso valdría la pena que, además de alguno de los o el tratamiento adecuado, se añada la colocación de un implante en el mentón con la finalidad de que el ángulo del cuello mejore.

Todas las opciones previas se manejan bajo anestesia local y sedación, y las dos primeras opciones son intervenciones quirúrgicas ambulatorias, es decir, el paciente regresa a su casa apenas despierte de la sedación con un vendaje que deberá llevar durante cinco días, tiempo en el que debe ver nuevamente a su médico para que le quite los puntos.

Los otros procedimientos en los cuales hay que retirar la piel, va a depender de muchas cosas para valorar si va a manejarse el paciente ambulatoriamente o no.

Recuerde, no espere a que la piel ya le haga pliegues en el cuello, debemos prevenir para que el remedio sea más sencillo.