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Medicamentos que cambian la respuesta sexual

septiembre 7, 2018
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En ocasiones, los fármacos usados para contrarrestar las dolencias físicas o psicológicas pueden causar mayores prejuicios que la propia enfermedad en la vida sexual de una pareja. Habitualmente, los efectos nocivos de los fármacos se producen por un desajuste en las dosis o por una mala administración.

Los medicamentos en si no suelen ser la causa directa de las disfunciones sexuales. La mayor o menor incidencia depende de la dosis y de la duración del tratamiento.

En cualquier caso, las personas que se medican no pueden suprimir el tratamiento ni alterarlo a no ser que lo haya prescrito el médico. Si se observan algunas alteraciones de la respuesta sexual hay que consultarlo. Las decisiones unívocas suelen ser contraproducentes.

Los medicamentos que disminuyen la presión arterial, los antihipertensivos, pueden producir dificultades a la hora de mantener la erección. También pueden disminuir la libido y provocar eyaculación retrógrada.

Una dosis elevada de antihipertensivos puede producir ginecomastia (aumento anormal de las mamas del varón) y priapismo (trastorno que se caracteriza por la erección continuada y dolorosa). Las mujeres pueden sufrir dolor en las mamas.

Medicamentos que afectan la sexualidad

Los fármacos que actúan sobre la mente también tienen acciones sobre la sexualidad. Los antidepresivos, los ansiolíticos, los antipsicóticos pueden afectar la salud sexual.

Igualmente que los tranquilizantes y los antidepresivos, todos ellos influyen en la aparición del deseo y en la capacidad para mantener la erección. Además también pueden provocar disfunciones en la eyaculación e irregularidades menstruales.

En la categoría de medicamentos que pueden afectar a la sexualidad también se encuentran los inhibidores del apetito. Las dietas demasiado estrictas provocan una disminución del deseo. Los antihistamínicos que atajan los síntomas del resfriado y de alergia producen somnolencia y reducen el apetito sexual.  Los relajantes musculares tienen efectos sobre la capacidad eréctil.

En fin para mantener una respuesta sexual adecuada, lo mejor es consultar al médico, y no automedicarse.