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Músculos que intervienen en las relaciones sexuales

noviembre 7, 2017

A continuación se explican cinco grupos de músculos que posee el cuerpo, los cuales afectan mayormente el placer sexual,  músculos trabajan al hacer el amor y algunos ejercicios para mejorar en la cama mujer y hombre:

Músculos de apoyo uterino:

Contraer el músculo que sostiene el útero puede mejorar el orgasmo. Si puedes tener el control de ello, serás capaz de levantar el útero durante el sexo, exponiendo el final de la vagina al frotamiento del pene. Esta es un área muy sensitiva para la mujer; cuando es estimulada, reporta un orgasmo casi instantáneo.

Para localizar los músculos de soporte, colócate en posición de bicicleta, con las caderas medianamente levantadas del piso, con el fin de que el útero se adhiera a la pared vaginal.

Cuando retomes la posición normal, deberás sentir cómo el aire sale de la vagina; si esto no ocurre la primera vez, vuelve a intentarlo. Si lo consigues, aislarás los músculos. Entonces contráelos y relájalos diez veces seguidas, en un momento del día, mientras estás acostada en la cama.

El diafragma para el desempeño sexual:

Respirar adecuadamente es esencial para la excitación; de hecho, puede ser difícil alcanzar este punto si retienes la respiración, cosa que generalmente hacemos de manera inconsciente durante el acto. Si estás teniendo problemas con el clímax, trata de cambiar tus hábitos de respiración. Expandir el diafragma aspirando fuertemente es una manera de fortalecerlo.

Tiéndete sobre la espalda, con una mano en el abdomen; lentamente aspira y exhala. Tu mano sobre el estómago debe levantarse y caer al mismo tiempo que la respiración.

Aspira exageradamente dos o tres veces, luego respira normalmente por pocos minutos. Repite este proceso. Otro ejercicio consiste en soplar, sintiendo como el diafragma se contrae. Comienza con tres repeticiones, gradualmente aumentándolo a diez. Durante el sexo, mientras te preparas para el clímax, empuja el aire hacia afuera. Funciona para ambos sexos.

Músculos del área pélvica:

Tonificar y apretar los músculos inferiores de la espalda, así como los glúteos, puede ayudarte a conseguir una mejor posición para que tu pelvis alcance el máximo placer. Durante el acto, empuja hacia abajo con los músculos inferiores de la espalda para atraer la pared frontal de la vagina con el fin de que se encuentre con el pene.

Acuéstate con las piernas dobladas y apoyando bien los hombros sobre el suelo. Mece suavemente la pelvis hacia arriba y hacia abajo, al ritmo de tu respiración. Los glúteos deben ser los únicos que se levanten del piso. Repítelo 20 veces, a diferentes velocidades. Finalmente relaja la pelvis.

Músculos de los cuádriceps:

El fortalecimiento de los músculos de los muslos son importantes, sobre todo cuando la mujer está arriba. Además, esta es la mejor posición para estimular el punto G y otras áreas sensitivas de la vagina.

Las sentadillas son lo mejor para conseguir fuerza en las piernas. Párate de espaldas a una distancia de medio metro de la pared; reclínate hasta que tu torso la toque y baja lentamente, doblando las rodillas. Mantente por 30 segundos en esa posición, estira las rodillas nuevamente y repite el ejercicio 20 veces diarias.

Músculo del PC:

Este triple grupo de músculos se distribuye como una suerte de hamaca a través de toda la espina dorsal, envolviendo la vagina y el ano. Ellos son los que se encargan de detener el flujo de la orina. Ciertas investigaciones han demostrado que existen relaciones entre su fuerza y el orgasmo. Mientras más desarrollados, mejor el clímax.

Durante el momento de plenitud estos músculos se contraen. El adiestramiento clásico se conoce como el ejercicio de Kegel. Acuéstate con las rodillas dobladas y los pies apoyados sobre el piso. Suavemente mueve los músculos, como cuando estás tratando de retener la orina.

Mantenlos firmes mientras cuentas hasta tres, y luego relájate lentamente. Repítelo diez veces, tratando de hacerlo en dos ocasiones durante el día.