La canela, muy sabrosa y frecuentemente consumida como postre, es muy efectiva en el tratamiento de resfriados, gripe y problemas digestivos. Ello es debido a su principal componente, un aceite esencial volátil compuesto sobre todo por aldehído cinámico y, en menor proporción, por eugenol, ya que posee propiedades antivirales y estimulantes del organismo. La canela puede tomarse en infusión: en una taza con agua hirviendo se vierte la corteza del canelo (generalmente dos cucharaditas de polvo) y, tras dejarla macerar 10 minutos se cuela, añadiéndole una cucharadita de miel si se desea. En casos de resfriados o gripe, hay que beber media taza de esta infusión de dos a tres veces al día. En polvo, para la mala digestión y su aceite esencial se aplica para curar las picaduras de insectos.